La osteoartritis de la columna cervical es una enfermedad típica de personas de mediana edad y mayores, en la que se produce una degeneración de los discos intervertebrales y de las articulaciones de la columna cervical.
Síntomas
Cuando se comprime la médula espinal, la primera manifestación suele ser un cambio en la marcha. Se vuelve inquieto y los movimientos de las piernas se vuelven entrecortados (espásticos). Si las raíces nerviosas están dañadas, el dolor se observa principalmente en el cuello. Se puede desarrollar debilidad y atrofia de los músculos de uno o ambos brazos antes y después de que aparezcan los signos de compresión de la médula espinal.

Todos los síntomas: aumento del dolor con la actividad física, el dolor empeora al inclinarse hacia adelante, debilidad de uno o ambos brazos, marcha entrecortada, dolor de cuello.
¿Cuándo debería consultar a un médico?
- Para el dolor en la columna cervical.
- Para hormigueo, pérdida de sensibilidad, dolor en el brazo, articulación del hombro.
- Para dolores de cabeza frecuentes.
- Para mareos.
Especialistas: neurólogo (neurólogo), neurólogo (neurólogo), ortopedista.
Razones
La osteoartritis de la columna cervical puede ir acompañada de un estrechamiento del canal espinal por el que discurre la médula espinal. Esto provoca la compresión de las raíces nerviosas o de la médula espinal, lo que provoca una disfunción. Los síntomas que ocurren pueden deberse a la compresión de la médula espinal o al daño de las raíces nerviosas.
Diagnóstico
Si se sospecha osteoartritis de la columna cervical, el médico prescribirá una resonancia magnética (MRI), que puede determinar el área de estrechamiento del canal espinal, el grado de compresión y el área de las raíces nerviosas afectadas.
Lista de métodos de diagnóstico: resonancia magnética (MRI), radiografía de la columna.
Tratamiento
La disfunción de la médula espinal debida a la osteoartritis de la columna cervical puede resolverse sin tratamiento, pero también puede progresar. Para aliviar la afección, el médico recomienda inicialmente sujetar el cuello con un collar especial, realizar fisioterapia y tomar antiinflamatorios, analgésicos suaves y relajantes musculares. Sin embargo, si la resonancia magnética muestra una compresión severa o la enfermedad progresa, se requiere cirugía para detener el proceso. Sin embargo, esto no elimina los cambios que ya se han producido, ya que algunas fibras nerviosas de la médula espinal quedan dañadas de forma irreversible.
Métodos de tratamiento: cirugía, inmovilización y ortesis.













































